La práctica totalidad de los monosacáridos se absorbe mediante un proceso de transporte activo.
- Glucosa: La glucosa se absorbe mediante un mecanismo de cotransporte con el sodio. Si no hay transporte de sodio en la membrana intestinal, apenas se absorberá glucosa. Una vez que la glucosa ingresa al enterocito, difunde hacia el espacio paracelular a través de la membrana basolateral, y de allí a la sangre.
- Galactosa: Su absorción es análoga a la de la glucosa.
- Fructosa: La fructosa no está sometida al mecanismo de cotransporte con el sodio, ya que este monosacárido se absorbe por difusión facilitada en toda la longitud del epitelio intestinal. Al penetrar en la célula intestinal, gran parte de la fructosa se fosforila y convierte en glucosa que, por último, se transporta en forma de glucosa hasta la sangre.

No hay comentarios:
Publicar un comentario